En el atrio de la Basílica de Guadalupe y ante cientos de personas, la Presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la ceremonia por el Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, reafirmando su compromiso con la construcción de un México en paz, donde “las balas no hablen más alto que las palabras”.
“Estamos construyendo el mejor México posible, donde la paz sea una realidad compartida”, aseguró Sheinbaum, acompañada por integrantes de su gabinete, fuerzas armadas y representantes de la Iglesia católica. En su mensaje, subrayó que más allá del número de armas retiradas —más de dos mil en lo que va del año—, lo que importa es el simbolismo: “Cada arma destruida es una vida potencialmente salvada, una herida social que comienza a sanar”.
Una Presidenta por la paz
La Secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, nombró a Sheinbaum como la “Presidenta de la paz” y destacó el éxito del programa federal de desarme voluntario: 2 mil 135 armas de fuego entregadas de enero a julio, incluyendo más de 1,500 armas cortas, 550 largas, 200 granadas y 85 mil cartuchos. Contó el caso de una madre en Tabasco que prefirió entregar un revólver heredado para proteger a su hijo. “Este programa no sólo desactiva armas: desactiva miedos y tragedias”, dijo Rodríguez.
Pedagogía de paz en la capital
La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, reafirmó el compromiso de la capital con la cultura de paz. Presentó programas como “Do Re Mi Fa Sol”, que entrega instrumentos musicales a niñas y niños para alejarlos de la violencia, y “Territorios de Paz e Igualdad”, que reconstruyen tejido comunitario. Anunció que la CDMX ya ha retirado 926 armas, y que llegarán a mil antes de que termine el año, en coordinación con la SEDENA.
Ejército al servicio de la vida
El Secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, informó que el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz” —impulsado directamente por Sheinbaum— ha canjeado más de 2 mil armas, 3 mil cargadores, 387 granadas y 169 mil cartuchos. Dijo que este esfuerzo colectivo ya contribuye a reducir la violencia en múltiples estados y devolver la tranquilidad a las familias mexicanas.
De armas a arte
Como parte de la jornada, la Secretaria de Cultura, Claudia Curiel, anunció una convocatoria dirigida a artistas visuales que convertirán armas incautadas en esculturas y piezas de arte. El objetivo: transformar la violencia en memoria y conciencia colectiva. Las obras serán exhibidas públicamente a partir de octubre.
Una jornada simbólica y poderosa
La ceremonia concluyó con un recorrido de la Presidenta por un módulo de destrucción de armas montado en el atrio. Las fuerzas armadas informaron que más de 10 mil armas serán destruidas en todo el país como parte de esta jornada nacional.
Claudia Sheinbaum lanza así un poderoso mensaje: México se está desarmando para construir la paz.


