La Presidenta Claudia Sheinbaum rechazó categóricamente la decisión del gobierno de Estados Unidos de cerrar, por segunda vez en lo que va del año, la frontera a las exportaciones de ganado mexicano. Calificó la medida como una reacción “completamente exagerada”, sin base técnica ni científica, y exigió respeto a la soberanía y al trabajo del campo mexicano.
Durante su conferencia matutina, la mandataria expuso con claridad los argumentos detrás de la postura del Gobierno de México:
“La decisión de cerrar nuevamente la frontera es totalmente desproporcionada. Se trata de un caso aislado de gusano barrenador, ubicado a más de 600 kilómetros de la frontera, que fue atendido de inmediato con protocolos sanitarios rigurosos.”
Sheinbaum detalló que, tras la detección del brote en Ixhuatlán de Madero, Veracruz, se desplegó un operativo con más de 20 médicos veterinarios, se establecieron medidas de contención, y se inició la liberación de moscas estériles, método avalado internacionalmente para erradicar este tipo de plagas.
“México ha actuado con total responsabilidad. No hay justificación técnica para suspender el comercio de ganado. De hecho, los casos activos ya se redujeron en un 18.5 % y SENASICA estima que el brote será erradicado en los próximos días.”
La presidenta advirtió que este tipo de decisiones unilaterales afectan directamente a miles de familias ganaderas mexicanas, y advirtió que el cierre parece más una medida de presión política o comercial que una preocupación sanitaria real.
“Nuestra relación bilateral debe basarse en el respeto, en la cooperación y en la verdad, no en el miedo ni en el alarmismo. Vamos a seguir en diálogo con las autoridades estadounidenses para que esta decisión sea revertida cuanto antes.”
Sheinbaum también reafirmó su compromiso con el campo mexicano y la soberanía alimentaria del país:
“Nuestra prioridad es proteger a nuestros productores y defender a México. No vamos a permitir que decisiones infundadas pongan en riesgo el trabajo, la dignidad y la economía del pueblo que sostiene al país.”
La declaración llega en un momento de alta tensión comercial, luego de que Estados Unidos aplicara un nuevo cierre a las importaciones de ganado por el hallazgo del parásito Cochliomyia hominivorax, pese a la distancia del brote y al cumplimiento de los protocolos binacionales vigentes.
Desde el Gobierno de México se mantiene el llamado al diálogo y a la sensatez, pero también se deja claro que la soberanía y el campo no se negocian.


