El Congreso de Estados Unidos, dominado por la mayoría republicana, aprobó este viernes un recorte histórico al presupuesto de la Corporación de Radiodifusión Pública (CPB), eliminando mil 100 millones de dólares destinados a medios públicos durante los próximos dos años. La medida, impulsada por el presidente Donald Trump, representa una amenaza directa para más de mil 500 radios y televisoras locales, especialmente en comunidades rurales y alejadas.
La CPB, creada en 1967, es la encargada de distribuir fondos federales a sistemas como PBS y NPR, así como a estaciones públicas locales que dependen de estos recursos para subsistir. Aunque sólo representa una fracción de su financiamiento, el retiro total de fondos podría obligar al cierre de cientos de emisoras, advierten expertos y directivos del sector.
“Sin financiamiento federal, muchas estaciones locales se verán obligadas a cerrar”, advirtió Patricia Harrison, presidenta de la CPB.
La decisión se enmarca en el programa “Proyecto 2025”, promovido por la conservadora Heritage Foundation, cuyo objetivo es reestructurar radicalmente el aparato estatal bajo una lógica ideológica ultraconservadora. Trump ha calificado reiteradamente a NPR y PBS como “medios de izquierda financiados con dinero de los contribuyentes”.
Desde la Casa Blanca, su portavoz Karoline Leavitt reafirmó esta postura:
“Este gobierno no cree que sea un buen uso del tiempo ni del dinero de los ciudadanos sostener medios de comunicación partidistas”.
El impacto será especialmente duro en estados rurales. En Dakota del Norte, por ejemplo, Prairie Public estima perder hasta el 26% de su presupuesto. En Vermont, las pérdidas superarían los cuatro millones de dólares.
“Estas estaciones son un salvavidas, especialmente en zonas remotas donde la población depende de ellas para recibir alertas de emergencia”, explicó el profesor de periodismo Dan Kennedy, de la Universidad Northeastern.
Por su parte, Mike Gonzalez, ideólogo del Proyecto 2025, minimizó la necesidad de estos servicios:
“Los estados pueden diseñar sistemas de emergencia más eficientes y baratos que la radiodifusión pública”.
La eliminación del financiamiento a medios públicos se suma a una tendencia de debilitamiento de la información local: desde 2005 han cerrado más de 3 mil 300 periódicos en EE.UU., y el número de periodistas se ha reducido dramáticamente, con solo 8.2 profesionales por cada 100 mil habitantes.
El recorte a la CPB no solo representa un golpe a la cultura y la educación, sino que marca un paso más en la ofensiva ideológica contra el periodismo independiente en el país norteamericano.



