Autoridades de Estados Unidos revocaron la visa del empresario mexicano Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sobol, conocido por su participación en el sector del blindaje vehicular y la seguridad privada, debido a presuntas actividades ilícitas relacionadas con corrupción y lavado de dinero.
La medida se enmarca en una serie de acciones emprendidas por el gobierno estadounidense contra empresarios y exfuncionarios mexicanos señalados por operaciones financieras irregulares. El caso está vinculado con la empresa EPEL LLC, registrada en Aventura, Florida, que según las indagatorias habría operado como un mecanismo para transferir activos entre México y Estados Unidos, fuera del circuito de negocios declarados.
En México, Margolis y su compañía Blindajes EPEL, S.A. de C.V. están bajo investigación de la Secretaría de la Función Pública (SFP), el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Fiscalía General de la República (FGR) por presunta evasión fiscal, adjudicaciones directas de contratos y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Entre 2019 y 2024, la empresa obtuvo 55 contratos públicos por más de 445 millones de pesos con dependencias como la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el Banco de México, el Consejo de la Judicatura Federal y gobiernos estatales.
Margolis también ha sido señalado en casos judiciales mediáticos. Testimonios lo vinculan con el montaje televisivo del caso Florence Cassez–Israel Vallarta, así como con actos de tortura, de acuerdo con el Protocolo de Estambul. Su cercanía con el exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna y con Luis Cárdenas Palomino ha sido documentada por distintos reportajes, aunque él ha negado estas relaciones. Asimismo, fue mencionado en el caso Wallace y en el caso George Khoury Layón, ambos relacionados con detenciones arbitrarias y disputas personales.
A pesar de enfrentar desde 2006 problemas de salud derivados de leucemia y trasplantes fallidos, el empresario mantiene influencia en ciertos entornos penitenciarios y una red de negocios en el sector de la seguridad. En los últimos años, su presencia empresarial se ha reducido, cediendo el control operativo de Blindajes EPEL a su socio Ernesto Mizrahi Haiat y operando a través de la firma Total Shield, considerada por investigadores como una estructura paralela para reducir el escrutinio.
La revocación de la visa de Eduardo Margolis conecta investigaciones en México y Estados Unidos, reaviva las sospechas sobre sus presuntos vínculos con la red de corrupción y abuso de poder tejida en tiempos de García Luna, y expone nuevamente las operaciones empresariales que durante años se beneficiaron de contratos millonarios con el sector público.



