El Hemiciclo a Juárez se convirtió este sábado en escenario de una jornada cultural y de resistencia en solidaridad con el Pueblo palestino.
Organizado por la Alianza Latinoamericana por Palestina contra el Apartheid, el Encuentro Nacional de Solidaridad con Palestina y los Pueblos que Resisten contra el Sionismo concluyó con un programa que combinó palabra, arte y música, frente a decenas de jóvenes y adultos que respondieron con atención y consignas.
La actividad arrancó a las 15:30 horas con la lectura de la declaración política y un pronunciamiento en memoria de periodistas de Al Jazeera asesinados en Gaza. Pronto el ambiente se llenó de voces: “¡Ya basta de genocidio! ¡Apoyar a Palestina es apoyar a México!”.
Artistas jóvenes intervinieron las estructuras metálicas del monumento con los colores rojo, verde, blanco y negro de la bandera palestina. Se repartieron carteles con mensajes como: “Defender Gaza es defender la humanidad” y “La neutralidad es complicidad”, mientras circulaban campañas de firmas para exigir la ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales con Israel.
El colectivo subrayó que, aunque las intervenciones artísticas suelen ser borradas, volverán a levantarlas tantas veces como sea necesario. “Si esto sucede por vez 40, lo haremos otra vez”, dijeron, reafirmando la persistencia frente al olvido.
Uno de los momentos más emotivos fue la lectura de un poema de Mahmud Darwish, realizada por el poeta y editor Hermann Bellinghausen. Recordó que Darwish fue refugiado y preso en su juventud, antes de recitar versos que conmovieron al auditorio: “¿Cuál fue mi crimen? Nunca te liberarás de mí. Él abraza a su asesino”.
El acto culminó con la develación de un antimonumento: la silueta fragmentada de Palestina con la leyenda “Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá. ¡Alto al genocidio!”. Los organizadores explicaron que estas piezas buscan confrontar la indiferencia y mantener viva la memoria de las injusticias.
Entre los asistentes, Alma Calderón, estudiante de artes visuales, reconoció que el arte le abrió la puerta para entender lo que ocurre en Palestina: “Es la primera vez que vengo y me hizo querer saber más”. Mientras que Mario Herrera, comerciante, señaló: “México siempre ha estado del lado de los pueblos que sufren. Este tipo de eventos nos despiertan y nos recuerdan que no debemos ser indiferentes”.
El cierre estuvo marcado por el sonido de caracoles prehispánicos, invocando buenos augurios y respeto a la madre tierra, seguido por un concierto con la participación de Nidia Barajas, Julia Castillo, Andrea Murga y el colectivo El Cerrojo.


