Vidulfo Rosales deja representación de los 43 normalistas y se suma a la SCJN

El abogado Vidulfo Rosales Sierra, conocido por su defensa de los derechos humanos en Guerrero y por representar legalmente a las madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, anunció su salida del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, organización con la que colaboró durante 24 años.

De acuerdo con fuentes cercanas, Rosales se incorporará como colaborador del primer ministro indígena electo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz.

Trayectoria en defensa de los derechos humanos

Originario de Totomixtlahuaca, municipio de Tlacoapa, Guerrero, donde nació en 1976, Rosales ha trabajado en la defensa de diversas causas sociales. A lo largo de su trayectoria asesoró a la policía comunitaria, defendió a mujeres víctimas de tortura, a campesinos afectados por despojos de tierra y a personas víctimas de desaparición.

Su papel más visible lo desempeñó en la representación legal de los familiares de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, desaparecidos en 2014 en Iguala, un caso emblemático de violaciones graves a los derechos humanos en México.

Mensaje de despedida

En una carta pública, Rosales expresó que su compromiso con los pueblos indígenas “se mantiene incólume”. Afirmó que su origen y su vida en la Montaña de Guerrero lo llevaron a caminar “a contracorriente por senderos escarpados producto de la miseria y marginación”, lo que le ha dado la capacidad de sentir las injusticias cometidas en cualquier parte.

El abogado agradeció al director del Centro Tlachinollan, Abel Barrera, por la oportunidad de formarse como defensor y recordó momentos clave de su labor, como las primeras investigaciones tras la desaparición de los normalistas en Iguala o la reciente agresión contra el activista ambiental Marco Antonio Suástegui.

Cambio de trinchera

Rosales aseguró que se retira de la “primera línea de la lucha social con la frente en alto”, convencido de haber aportado en la defensa de los pueblos. Sin embargo, subrayó que desde su nueva responsabilidad seguirá exigiendo el respeto a los derechos humanos, así como una vida digna para las comunidades indígenas y afromexicanas.

También agradeció a organizaciones sociales y de derechos humanos con las que colaboró, entre ellas la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC-PC), el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (CECOP) y, de manera especial, a las madres y padres de los 43 normalistas, de quienes destacó su ejemplo en la lucha por la verdad y la justicia.

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