Donald Trump desató otra polémica al calificar como “ridículo” que Bad Bunny encabece el show de medio tiempo del Super Bowl 2026. El presidente cuestionó la elección de la NFL, afirmó que nunca había oído hablar del cantante puertorriqueño y arremetió contra los organizadores por lo que considera un espectáculo fuera de lugar.
El presidente también criticó a los organizadores y responsabilizó a los promotores del evento, mientras que varios políticos republicanos expresaron su rechazo al espectáculo, citando temores sobre la influencia cultural y la presencia de agentes de ICE en el estadio. A pesar de las críticas, Bad Bunny sigue siendo uno de los artistas latinos más importantes a nivel global, con más de 107 mil millones de reproducciones en Spotify y millones de seguidores en redes sociales.
En respuesta, el cantante ha resaltado la importancia de su participación para representar a los latinos en un escenario mundial y destacó que su actuación es un logro compartido con la comunidad que ha trabajado por abrir puertas en la industria musical. La polémica continúa mientras la NFL mantiene a Bad Bunny confirmado como estrella del medio tiempo, provocando un intenso debate político y cultural en Estados Unidos.




