Raymundo Riva Palacio lleva años jugando al profeta del desastre, pero su columna de este 26 de noviembre es quizá su entrega más desesperada: una mezcla de conspiraciones geriátricas, datos estirados hasta la fantasía y una obsesión con “los soviéticos” que, a estas alturas, sólo revela que el periodista está peleando contra enemigos que existen únicamente en su cabeza.
Su texto arranca con dramatismo: una “borrasca del norte” que “descobijó” al gobierno de Claudia Sheinbaum. Lo que en realidad ocurrió es simple: The New York Times publicó una pieza con fuentes que llevan más de dos años repitiendo la misma narrativa, reciclada y sobredimensionada por la misma burbuja de siempre. Pero Riva Palacio intenta presentar ese refrito como si hubiera descubierto un capítulo inédito de la Guerra Fría.
Los “soviets mexicanos”: un viaje directo a 1983
Riva Palacio habla de “soviéticos”, “ala radical”, “espías rusos”, “cuerpos malignos” y memorandos diplomáticos como si el mundo siguiera dividido entre Moscú y Washington… y como si la política mexicana pudiera explicarse con la Guerra Fría.
Mientras la Presidenta Sheinbaum habla de inversión récord, reducción de pobreza, seguridad y supercomputadoras públicas, Riva Palacio responde con RT, espías y comunistas imaginarios.
El contraste no podría ser más claro:
Un gobierno hablando del presente;
y un columnista atrapado en un pasado que ya ni existe.
Inventar enemigos para explicar la realidad
Como es costumbre, Riva Palacio no debate cifras, no analiza políticas públicas, no contrasta logros y resultados. Prefiere un guion hollywoodense donde:
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Rusia controla medios mexicanos,
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la Cuarta Transformación opera como brazo del Kremlin,
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y el país es dirigido por “camisas negras”,
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mientras Sheinbaum “no entiende” lo que pasa.
Es la fórmula perfecta del columnismo apocalíptico: si no puedes explicar por qué el gobierno conserva legitimidad y respaldo ciudadano, entonces imagina una amenaza extranjera, un plan oscuro, un enemigo invisible.
La contradicción central: si el gobierno “controla todo”, ¿por qué inventar villanos externos?
Según Riva Palacio, Sheinbaum controla Ejército, Congreso, Corte, medios… todo. Pero a la vez, está “perdida”, “descobijada” y “sin instrumentos” para enfrentar un complot internacional.
¿En qué quedamos?
¿Control absoluto o fragilidad total?
Las dos cosas a la vez sólo funcionan cuando el análisis tiene más de ficción que de periodismo.
El verdadero problema de Riva Palacio: la realidad lo contradice
Mientras él escribe sobre fantasmas rusos:
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México registra reducción en homicidios,
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récord de inversión extranjera,
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crecimiento económico estable,
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programas sociales consolidados,
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y una presidenta con altos niveles de aprobación.
Eso no lo puede explicar ni aceptar, así que recurre al viejo truco:
Si la realidad no coincide con tu tesis, inventa otra realidad.
Riva Palacio acusa a Sheinbaum de pelear contra fantasmas… mientras él escribe 1,800 palabras sobre un fantasma todavía más grande: la supuesta invasión ruso-soviética a México.
Si alguien está peleando contra molinos de viento, es él.
Y si algo quedó claro con su columna, es que cuando el análisis serio se agota, lo único que queda es la imaginación.


