Ante la creciente polémica por supuestos conflictos de interés que rodean la coronación de Fátima Bosch como Miss Universo 2025 —acusaciones que vinculan su triunfo con contratos otorgados por Petróleos Mexicanos (Pemex) a empresas del presidente del certamen— la Presidenta Claudia Sheinbaum salió al paso y negó cualquier participación del gobierno federal en el concurso.
En su conferencia matutina, la Presidenta pidió no mezclarla con la investigación sobre el empresario Raúl Rocha Cantú, copropietario del certamen, quien es investigado por la Fiscalía General de la República (FGR) por presuntas actividades de tráfico de hidrocarburos y armas. Subrayó que la actuación de las autoridades en ese caso es independiente del resultado del concurso de belleza.
Sheinbaum calificó como “ridículo” pensar que su administración haya intervenido para favorecer a la ganadora mexicana, y reiteró que la acusación carece de fundamento. Rechazó que el gobierno haya “comprado” la corona o manipulado el resultado.
La Mandataria destacó que Fátima Bosch ganó por méritos propios y enfatizó que durante el concurso la joven alzó la voz ante agresiones, cuando uno de los organizadores la insultó públicamente. Esa actitud, dijo, merece reconocimiento.
El trasfondo del escándalo comenzó cuando un exjurado denunció irregularidades en el proceso y surgieron cuestionamientos sobre los vínculos entre el padre de Bosch, ciertos contratos de Pemex y la empresa del director del certamen. Ante las críticas, Rocha Cantú negó cualquier favoritismo y Pemex afirmó que no tuvo participación directa en la adjudicación.
Con esa postura, Sheinbaum busca cerrar la puerta a especulaciones y centrar la atención en el mérito de la ganadora y en el mensaje de empoderamiento que, según dijo, representa su triunfo.


