El Diputado federal Ulises Mejía Haro subrayó que las reformas a la Ley General de Aguas impulsadas por la Presidenta Claudia Sheinbaum buscan garantizar el derecho humano al agua y proteger la producción de alimentos, frenando el acaparamiento y evitando que este recurso vital sea tratado como mercancía. Desde la Comisión de Desarrollo y Conservación Rural, Mejía Haro ha promovido ajustes que fortalecen la seguridad hídrica, la certeza jurídica de los usuarios y la sostenibilidad de los distritos de riego.
El Legislador destacó que estas reformas reconocen la interdependencia entre el agua y el campo, colocando como prioridad el uso humano y doméstico, seguido de los usos agroalimentarios esenciales para combatir el hambre y garantizar la alimentación de millones de familias rurales. También subrayó que se impulsa una inversión histórica en tecnificación de riego, saneamiento y reuso de aguas residuales para elevar la eficiencia y productividad del sector agropecuario.
Además, Mejía Haro señaló que se han incorporado medidas para proteger los derechos de los productores, como la sucesión de concesiones y la vinculación de la concesión de agua con la tierra, evitando que familias pierdan sus derechos por cambios administrativos o venta de predios. También se amplió el plazo para solicitar prórrogas y se eliminaron duplicidades legales en materia penal, garantizando un marco normativo coherente y justo.
El Diputado reiteró que el proceso es incluyente, con mesas permanentes de trabajo entre productores, autoridades federales y legisladores, coordinadas con la Presidenta Sheinbaum. “El dictamen avanza hacia un marco legal equilibrado, técnicamente sólido y socialmente responsable, que protege el derecho al agua y la producción de alimentos, y garantiza que México avance con justicia, sostenibilidad y seguridad para el campo y sus familias”, concluyó.


