Ciudad de México a 8 enero, 2026, 15: 47 hora del centro.
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$LIBRA no fue un error en redes: un contrato confidencial une a Milei con el impulsor de la cripto

El escándalo de la criptomoneda $LIBRA no se reduce a un tuit borrado ni a un “mal cálculo” presidencial. Un documento firmado en la Casa Rosada prueba que Javier Milei mantenía un acuerdo confidencial con Hayden Davis, el empresario que impulsó la moneda digital que colapsó y dejó pérdidas millonarias a miles de inversores.

El contrato fue suscrito el 30 de enero de 2024, quince días antes del lanzamiento público de $LIBRA y de su posterior desplome. Incluye cláusulas de “la más estricta confidencialidad” y establece una relación formal entre el Presidente y el empresario estadounidense. Hoy, el proyecto es investigado en distintas causas judiciales como presunta estafa.

El caso estalló a mediados de febrero, cuando Milei promocionó $LIBRA en redes sociales. Tras el mensaje, la demanda se disparó. El precio pasó de 0.3 centavos de dólar a 5.54 dólares en pocas horas. Luego vino el colapso. Más de 100 mil compradores denunciaron haber perdido en conjunto más de 286 millones de dólares.

Después del derrumbe, el Presidente eliminó sus publicaciones y comenzó una estrategia de distanciamiento político. Admitió que no debió haber promovido la criptomoneda, pero negó cualquier responsabilidad y rechazó que se tratara de una estafa.

El contrato revelado por el diario Clarín contradice esa versión. En el documento, Davis es designado asesor para áreas clave como automatización con smart contracts, digitalización de documentos públicos, innovación tecnológica y capacitación en blockchain e inteligencia artificial. El texto establece compromisos concretos de colaboración y un vínculo previo al lanzamiento de la moneda.

Pese a ello, Milei insistió públicamente en que actuó de buena fe. En entrevistas televisivas aseguró que “no hubo estafa”, responsabilizó a los inversores por asumir riesgos y citó decisiones judiciales en Estados Unidos para intentar exculpar a Davis. Incluso sostuvo que la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) no consideró a $LIBRA como un activo relevante.

Lo que el Presidente omitió es que, antes del tuit del 14 de febrero, ya existía un acuerdo formal. No fue un gesto aislado ni una opinión espontánea en redes sociales. Fue la promoción de un proyecto impulsado por alguien con quien mantenía un pacto confidencial firmado en la sede del Poder Ejecutivo.

Con la aparición de este documento, el caso $LIBRA deja de ser un episodio comunicacional para convertirse en un posible conflicto de intereses. Un emprendimiento privado fallido, con consecuencias económicas graves, estuvo ligado contractualmente al Presidente de la Nación.

El escándalo, lejos de cerrarse, expone una trama de opacidad, vínculos previos y responsabilidades políticas que hoy Milei intenta negar. $LIBRA no fue solo un tuit. Fue un acuerdo. Y sus consecuencias siguen abiertas.

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