El aumento de las tensiones entre Estados Unidos y la Unión Europea, a raíz de las pretensiones de Donald Trump sobre Groenlandia, podría empujar al bloque comunitario a reducir sus tenencias de activos estadounidenses a gran escala en favor del euro, según informó Bloomberg, citando a un estratega de Deutsche Bank AG.
La Unión Europea es el mayor acreedor de Estados Unidos: sus miembros poseen 8 billones de dólares en bonos y acciones estadounidenses, casi el doble que el resto del mundo combinado. George Saravelos, jefe global de investigación cambiaria de Deutsche Bank, advirtió que “en un entorno donde la estabilidad geoeconómica de la alianza occidental se ve seriamente perturbada, no está claro por qué los europeos habrían de estar tan dispuestos a asumir ese papel. Los acontecimientos de los últimos días podrían impulsar aún más el reequilibrio fuera del dólar”.
Al mismo tiempo, la reciente imposición de aranceles estadounidenses sobre varios países europeos podría generar una mayor cohesión política dentro de la UE, aunque en el corto plazo también podría presionar a la baja al euro frente al dólar, explicó el experto.
Desafíos de la propuesta
No obstante, la medida enfrenta obstáculos importantes: gran parte de los activos en cuestión están en manos de fondos privados fuera del control directo de los gobiernos, y una reducción masiva de estas tenencias podría perjudicar a los inversores europeos. Por ello, los analistas consideran poco probable que se llegue a “tal extremo”, dada la reticencia de la Unión Europea a confrontar directamente a Trump.
“Lo clave en los próximos días es si la Unión Europea activa su Instrumento anti-Coerción (ACL)”, afirmó Saravelos. Esta herramienta podría bloquear parte del acceso de EE.UU. a los mercados europeos o imponer controles a las exportaciones, entre otras contramedidas. Según fuentes citadas por Bloomberg, el presidente francés Emmanuel Macron podría solicitar su activación.
Fricciones dentro de la OTAN por Groenlandia
El pasado sábado, Trump anunció la imposición de un arancel de 10 % sobre productos de varios países europeos que enviaron fuerzas militares a Groenlandia, territorio danés objeto de sus ambiciones. Los aranceles entrarían en vigor el 1 de febrero y subirían al 25 % el 1 de junio de 2026.
Las declaraciones de Trump sobre Groenlandia han tensado la relación transatlántica a niveles inéditos, percibidas como una amenaza a la integridad territorial de Dinamarca y un ataque contra aliados europeos. En este contexto, el vicecanciller y ministro de Finanzas alemán, Lars Klingbeil, afirmó que Trump “ha cruzado todos los límites” y aseguró que Europa prepara una respuesta “unánime y clara”.




