Ciudad de México a 20 enero, 2026, 16: 09 hora del centro.
Ciudad de México a 20 enero, 2026, 16: 09 hora del centro.

Sin Nobel, sin paz: Trump lanza advertencia diplomática

En una jugada diplomática que más parece un berrinche que una política exterior, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envió una carta al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, para quejarse de que no le otorgaron el Premio Nobel de la Paz y anunciar que, en consecuencia, ya no se siente “obligado a pensar únicamente en la paz”.

Trump, quien afirma haber “detenido ocho guerras o más”, aseguró que el fallo del comité Nobel —independiente del gobierno noruego— le quita la razón moral para mantener la paz por encima de todo, y ahora puede centrarse en lo que considera “bueno y apropiado para Estados Unidos”.

La carta fue recibida por Støre, quien tuvo que recordar públicamente que el Comité Nobel es independiente y que Noruega no decide quién recibe el premio. Aun así, el mensaje del mandatario estadounidense ha sido interpretado por analistas como un desplante a las instituciones internacionales y un intento de reinterpretar su política exterior a partir de un agravio personal.

La polémica se intensificó por la vinculación que Trump hace entre el desaire del Nobel y su ambición de controlar Groenlandia, insular estratégico que ha puesto en el centro de tensiones con aliados europeos. Según él, “el mundo no estará seguro” sin que Estados Unidos tenga “control total y completo” del territorio ártico, argumento que mezcla geopolítica con una reivindicación de orgullo propio.

La respuesta internacional fue inmediata y diversa: desde educadas aclaraciones sobre el proceso de nominación del Nobel hasta críticas más duras por mezclar un premio de paz con disputas de poder y sanciones comerciales. Un gesto que algunos diplomáticos describen como “inusual y preocupante” para las relaciones transatlánticas.

Para cerrar el capítulo más surrealista, la opositora venezolana María Corina Machado, galardonada con el Nobel de la Paz de 2025, le entregó simbólicamente su medalla a Trump en la Casa Blanca, gesto que no cambia el hecho de que el premio sigue siendo suyo —ni transferible ni delegado— según el comité organizador.

Etiquetas

Facebook
Twitter
LinkedIn