El exconsejero del Instituto Nacional Electoral (INE), Ciro Murayama, enfrenta críticas luego de que se diera a conocer que percibe un salario mensual aproximado de 137 mil pesos por desempeñarse como director del Centro de Estudios Mexicanos de la UNAM en España, una remuneración superior a la de la Presidenta de México.
De acuerdo con la información difundida, Murayama ocupa el cargo como catedrático y directivo universitario en el extranjero, con recursos públicos, lo que ha generado cuestionamientos sobre la proporcionalidad de su salario en un contexto de austeridad republicana y de reiterados llamados a reducir los altos sueldos en la administración pública.
Las críticas se centran en que el ingreso del exconsejero contrasta con el discurso de contención salarial impulsado por el actual gobierno federal y con la situación económica que enfrentan millones de mexicanos, lo que diversos sectores consideran ofensivo y desconectado de la realidad social del país.
Murayama, quien durante su paso por el INE fue identificado como una de las voces más críticas de la llamada Cuarta Transformación, no ha emitido hasta el momento un posicionamiento público sobre el monto de su remuneración ni sobre los señalamientos que han surgido a partir de su nombramiento y salario.
El caso reaviva el debate sobre los altos sueldos en organismos autónomos y espacios académicos financiados con recursos públicos, así como sobre la congruencia entre el discurso político y la práctica en el ejercicio de cargos públicos y académicos.




