Manifestantes en Ginebra, Suiza, realizaron una protesta en contra del presidente Donald Trump, quemando la bandera de Estados Unidos como símbolo de rechazo a sus políticas y declaraciones recientes. La manifestación reunió a decenas de personas que expresaron su descontento con el impacto de Trump en la política global y su actitud hacia asuntos internacionales.
La quema de la bandera se convirtió en el acto más visible de la protesta, generando repercusión en medios europeos y redes sociales, y reflejando la desaprobación internacional hacia el mandatario. Activistas señalaron que la indignación no se limita a sus acciones dentro de Estados Unidos, sino también a su influencia en conflictos internacionales y decisiones que han afectado la percepción del país en el extranjero.
Expertos en relaciones internacionales comentan que la imagen de Trump fuera de Estados Unidos sigue deteriorándose, a pesar de sus intentos por mantener relevancia política a nivel mundial. Según analistas, este tipo de manifestaciones simbolizan un rechazo más profundo hacia el estilo confrontativo y la retórica polarizante que caracterizó su presidencia.
El evento en Suiza se suma a una serie de protestas y críticas internacionales que muestran que la figura de Trump genera controversia más allá de las fronteras estadounidenses, y que su impacto político sigue siendo tema de debate y confrontación global.




