Ciudad de México a 24 enero, 2026, 14: 14 hora del centro.
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TV Azteca convierte los recibos de nómina en propaganda política para ocultar los salarios miserables que paga

La propaganda política ya no solo se imprime en espectaculares o se difunde en redes sociales: también llega en los recibos de nómina. Un ejemplo reciente es el de un trabajador de Banco Azteca, cuyo comprobante salarial desglosa con colores llamativos lo que “le quita el gobierno”, pero omite deliberadamente una pregunta clave: ¿por qué la empresa paga tan poco?

En el recibo queda claro quién fija el valor del trabajo. Tras horas de tiempo, esfuerzo y desgaste físico, Banco Azteca considera que el trabajo de su empleado vale 1,949 pesos. Esa cifra no la impone el Estado ni el IMSS ni el Infonavit: la define la empresa.

Además, el documento presenta como si fuera un “costo extra” lo que la empresa entera por IMSS, Infonavit, retiro e impuesto sobre nómina. Pero esa narrativa es engañosa. Ese dinero sale del valor del trabajo del empleado, no de la buena voluntad patronal. Las empresas calculan esos pagos desde el inicio y los integran al salario ofrecido. No es un favor, es una obligación legal.

El mensaje se remata con una pregunta tramposa:
“¿La calidad de los servicios de seguridad, salud y educación valen lo que te cuesta el gobierno?”
La intención es clara: desviar la atención. No mires a la empresa que paga salarios miserables; culpa al Estado.

Conviene no olvidar lo esencial:

  • El salario lo fija la empresa.

  • Los impuestos no son un castigo personal, son una obligación legal.

  • Que el Estado tenga fallas no absuelve a quienes precarizan el trabajo.

La nómina también puede ser propaganda. Y por eso, más que nunca, hay que leerla con lupa.
(El trabajador autorizó la difusión del recibo).

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