Mientras Nuevo León se ahoga entre la violencia, la contaminación y el colapso del transporte, el gobernador Samuel García y su familia deciden que su prioridad es construir una narrativa familiar perfecta en redes sociales, con más de medio millón de pesos invertidos en menos de tres meses.
Los datos de la Biblioteca de Anuncios de Meta lo confirman: la familia García-Rodríguez destina millones en publicidad digital para maquillar la incapacidad de su gestión y distraer al ciudadano de los problemas reales, solo en el periodo de octubre a diciembre.
El “impuesto a la vanidad”
No son simples publicaciones; son campañas millonarias que transforman la vida privada del gobernador en mercancía política:
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$250,000 MXN por una sola foto familiar con el lema “futuro de la niñez”.
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$150,000 MXN para posar con playeras de la selección, usando el Mundial como cortina de humo.
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$90,000 MXN por un saludo navideño, mientras familias neoloneses enfrentaban crisis y abandono por parte del Estado.
Solo en cuatro anuncios, el gasto supera los 600 mil pesos, recursos que fácilmente pudieron haber equipado a la policía, mejorado transporte público o financiado estancias infantiles, como el Pueblo lo ha demandado en incontables ocasiones.
El Nuevo León de Instagram vs. el Nuevo León real
En redes sociales, Samuel García pinta un Nuevo León de primer mundo, con calles limpias, familias felices y un futuro prometedor. Promociona parques, eventos deportivos y “logros” que parecen sacados de un catálogo de lifestyle.
Pero la realidad es otra: el verdadero Nuevo León enfrenta crisis tras crisis. La violencia no da tregua; ejecuciones y bloqueos en carreteras son parte del día a día. El transporte colapsa con filas interminables y unidades saturadas, mientras los ciudadanos luchan por trasladarse. La contaminación aérea alcanza niveles críticos, afectando la salud de niños y adultos por igual. Y el agua, uno de los servicios más básicos, sigue siendo insuficiente en varias colonias.
La frivolidad como política de Estado
Samuel García no gobierna; produce una serie de televisión donde su familia es protagonista. Cada peso invertido en publicidad de su vida privada es un peso robado a la seguridad, salud y servicios básicos de los neoleonenses.




