Desde Nueva York, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, anunció un sorteo de dos boletos para asistir al llamado “juego mil” del Mundial, que se disputará en el Estadio BBVA como parte de la antesala rumbo a la Copa del Mundo, en la que Monterrey será una de las sedes oficiales. El anuncio, sin embargo, desató críticas por el uso del evento con fines de promoción personal en redes sociales.
A través de un video difundido en sus plataformas digitales, el mandatario informó que el sorteo permitirá a dos personas residentes de Nuevo León presenciar el partido desde una suite compartida con él y su esposa, Mariana Rodríguez, como parte de una gira de trabajo con directivos de On Location, empresa internacional especializada en experiencias premium para eventos deportivos.
Según García, On Location es responsable de la gestión de hospitalidad de los 104 partidos del Mundial, incluidos los cuatro que se jugarán en Monterrey, y considera al Estadio BBVA como uno de los recintos más atractivos del torneo. El gobernador destacó que un solo boleto de este tipo puede costar hasta 70 mil pesos, por lo que calificó el sorteo como una “oportunidad única”.
No obstante, la dinámica anunciada —dirigida a seguidores del gobernador y de su esposa en redes sociales— fue señalada por críticos como un uso político y personalista del Mundial, más enfocado en ganar interacción digital que en promover beneficios colectivos para la entidad. Además, se cuestionó que el mandatario no precisara que el partido en cuestión podría ser un encuentro de baja expectativa deportiva, como un posible Túnez vs Japón.
Las críticas también apuntaron a que la gira “de trabajo” incluyó contenidos familiares difundidos en redes, mientras el anuncio central se limitó a dos boletos para followers, en medio de un evento internacional que debería priorizar inversión, infraestructura y beneficios duraderos para Nuevo León.
Mientras tanto, On Location ya ofrece paquetes comerciales para los partidos del Mundial en Monterrey, que incluyen boletos, hospedaje, transporte y experiencias exclusivas, accesibles solo para sectores con alto poder adquisitivo, lo que ha reforzado el debate sobre quiénes realmente se benefician del Mundial en Nuevo León.




