La justicia avanza en el caso del descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el 28 de diciembre: la jueza Diana Isabel Ivens Cruz validó las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la República (FGR) y liberó órdenes de aprehensión contra el maquinista Emilio Erasmo Canteros Méndez, el conductor Felipe de Jesús Díaz Gómez y el jefe de despachadores Ricardo Mendoza Cerón.
Los peritajes de la FGR establecen que las locomotoras y la vía se encontraban en óptimas condiciones, por lo que la tragedia se atribuye a la negligencia de la tripulación: exceso de velocidad, omisión del freno de emergencia y falta de licencias vigentes. Además, los informes médicos confirmaron que ninguno de los tripulantes presentaba consumo de drogas o estupefacientes.
Según la investigación, Emilio Erasmo y Felipe de Jesús conducían con licencias vencidas desde 2020, mientras que Ricardo Mendoza no accionó el freno de emergencia, lo que lo hace corresponsable del accidente. La FGR incorporó informes técnicos sobre el balasto y mantenimiento de la vía, sin detectar irregularidades que pudieran haber contribuido al descarrilamiento.
Con estas acciones, la justicia federal marca un paso firme en la investigación del incidente, asegurando que los responsables enfrenten las consecuencias legales por su actuación negligente.


