El sapo concho, un pequeño anfibio endémico de Puerto Rico actualmente en peligro crítico de extinción, ha trascendido su rol ecológico para convertirse en un inesperado emblema político días antes del Super Bowl LX en Estados Unidos.
La imagen de este animal ha aparecido en carteles de protesta contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en las calles del centro de San Francisco, ciudad sede del partido más visto de la temporada, con consignas como “ICE Out” y “Chinga la migra”. Estos mensajes retoman una larga tradición de resistencia chicana y latina frente a las políticas migratorias y los operativos federales que han generado tensiones sociales en varias ciudades estadounidenses.
Lo llamativo de esta campaña es que usa la figura del sapo concho—popularizado internacionalmente por el artista puertorriqueño Bad Bunny a través de su documental Debí tirar más fotos y de su estética de gira— como símbolo de resistencia. El anfibio, que por décadas estuvo al borde de desaparecer, ha ganado notoriedad pública no solo en comunidades ambientalistas sino también en espacios culturales y ahora políticos.
Aunque no hay responsables identificados oficialmente detrás de la colocación de los carteles, su aparición se da en un contexto de creciente debate público sobre la presencia de agentes migratorios en eventos masivos y la seguridad de las comunidades migrantes durante el fin de semana del Super Bowl.
San Francisco, considerada una ciudad santuario debido a sus políticas que limitan la cooperación local con ICE, se ha convertido en el escenario de esta peculiar protesta. Además, expertos en política migratoria señalan que el uso de símbolos culturales populares —como el sapo concho de Bad Bunny— refleja cómo movimientos sociales buscan amplificar sus mensajes en plataformas de alta visibilidad mediática.
El impacto del artista puertorriqueño en este debate se ha extendido más allá del ámbito musical: Bad Bunny ha sido una figura crítica de las políticas migratorias en eventos recientes, incluyendo los Grammy, donde promovió el lema “ICE Out” y defendió abiertamente los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos.



