Mark Zuckerberg compareció en un tribunal de Los Ángeles en un juicio civil que sacude a la industria tecnológica, donde se le acusa de que plataformas como Instagram habrían fomentado conductas adictivas en menores de edad.
El caso fue presentado por una joven identificada como KGM, quien demandó a Meta, TikTok, Google y Snap, al asegurar que desde niña desarrolló un uso obsesivo de redes sociales que agravó su depresión y pensamientos suicidas.
Durante el interrogatorio, Zuckerberg fue cuestionado sobre el diseño de las plataformas, el uso de filtros de belleza y la presencia de millones de menores en Instagram. También rechazó haber engañado al Congreso y negó que los productos estén diseñados para generar adicción, en un proceso que podría marcar un antes y un después para las grandes tecnológicas.


