El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció una estrategia industrial de defensa valuada en más de 500 mil millones de dólares canadienses para fortalecer a las fuerzas armadas y disminuir la dependencia militar de Estados Unidos.
“Hemos confiado demasiado en otros para que nos protejan”, declaró Carney al presentar el plan, con el que busca reforzar la soberanía canadiense, especialmente en el Ártico, ante un entorno internacional que calificó como cada vez más inestable.
El gobierno priorizará la fabricación nacional de equipo militar y solo recurrirá a compras en el extranjero tras agotar alianzas estratégicas, además de avanzar para cumplir con la meta de gasto del 2 % del PIB establecida por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).



