A unos días de la elección nacional de la CTM, federaciones estatales y sindicatos de distintos sectores han intensificado su respaldo al proyecto que encabeza Tereso Medina, quien se perfila como una opción de continuidad con enfoque de modernización interna. Desde el norte hasta el centro del país, diversas estructuras sindicales han emitido posicionamientos públicos en favor de una conducción que privilegie estabilidad, diálogo institucional y adaptación a los nuevos retos laborales.
El proceso del próximo 24 de febrero ocurre en un momento clave para el sindicalismo mexicano, marcado por la implementación de nuevas reglas en democracia sindical, justicia laboral y negociación colectiva. En asambleas y comunicados, dirigentes regionales han señalado que la central requiere experiencia para navegar un entorno económico complejo, sin perder su identidad histórica ni su capacidad de representación nacional.
Bajo el eje “La propuesta en lugar de la protesta”, el proyecto de Medina ha sido presentado como una ruta que apuesta por el diálogo social y la construcción de acuerdos entre trabajadores, empresas y autoridades. Entre los argumentos más recurrentes destaca la necesidad de mantener paz laboral, certidumbre para la inversión y fortalecimiento del empleo formal en una etapa de transformación del modelo laboral.
La votación del 24 de febrero será determinante para el futuro de la organización sindical más grande del país. El respaldo público de federaciones y sectores estratégicos fortalece la candidatura de Medina en un escenario donde la CTM busca preservar su peso histórico y adaptarse a las nuevas dinámicas del mundo del trabajo.


