La primera reunión de la Junta de Paz impulsada por Donald Trump arrancará en Washington sin el respaldo de varios aliados europeos clave, que rechazaron integrarse al nuevo organismo y cuestionaron su financiamiento y mandato político.
Mientras la Casa Blanca asegura que países han prometido más de 5 mil millones de dólares para la reconstrucción de Gaza y aportaciones para una fuerza internacional de estabilización, líderes como los de Reino Unido, Alemania y Francia declinaron participar, al igual que la presidenta de la Comisión Europea. El Vaticano también se negó a sumarse, al advertir que la gestión de crisis internacionales debe recaer principalmente en la Organización de las Naciones Unidas.
La iniciativa, que inicialmente se enfocaba en Gaza pero amplió su alcance a otros conflictos globales, enfrenta escepticismo sobre su viabilidad y resultados concretos en el terreno, en medio de la crisis humanitaria y el estancamiento político en la región.



