El presidente de Vladimir Putin reafirmó este miércoles el respaldo de Rusia a Cuba frente al endurecimiento del bloqueo energético impulsado por Estados Unidos, durante un encuentro en el Kremlin con el canciller Bruno Rodríguez Parrilla. En un contexto de creciente presión internacional y dificultades internas para la isla, el mandatario ruso aseguró que Moscú “siempre” estará al lado de La Habana en la defensa de su soberanía y su derecho a decidir su propio rumbo político sin injerencias externas.
La reunión se da en medio de la crisis energética que atraviesa Cuba tras la suspensión del suministro de petróleo venezolano, medida atribuida a decisiones del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha intensificado el embargo vigente desde 1962. Ante este escenario, Putin recordó la histórica relación entre Rusia y Cuba, subrayando que ambos países han mantenido lazos de cooperación basados en el respeto mutuo y la autodeterminación de los pueblos.
Por su parte, Bruno Rodríguez agradeció la solidaridad expresada por el gobierno ruso y sostuvo un encuentro con el canciller Serguéi Lavrov, quien criticó las medidas de Washington y llamó a poner fin a lo que calificó como un bloqueo de carácter militar y marítimo. El diplomático cubano reiteró que su país no modificará su sistema político bajo presiones externas y denunció que las sanciones unilaterales afectan no solo a la economía cubana, sino también al equilibrio del orden internacional.
Actualmente, La Habana enfrenta apagones prolongados y una severa escasez de combustible que ha obligado al gobierno a implementar medidas de emergencia, como la reducción del transporte público y la semana laboral de cuatro días en algunas empresas estatales. Aunque Rusia —uno de los mayores productores energéticos del mundo— ha valorado posibles mecanismos de apoyo, aún no se han anunciado envíos concretos de petróleo. No obstante, el respaldo político expresado por Moscú refuerza el mensaje de que Cuba no está sola ante el recrudecimiento del embargo y que existen actores internacionales dispuestos a defender el principio de soberanía frente a sanciones extraterritoriales.



