Tel Aviv vivió una noche de terror cuando misiles iraníes lograron penetrar el sistema de defensa Domo de Hierro, impactando centros urbanos y dejando al menos una persona muerta y 121 heridas, informó EFE. Aunque la mayoría de proyectiles fueron interceptados, la ofensiva combinó misiles hipersónicos Fattah-1, con velocidades entre Mach 5 y Mach 15, y posibles contramedidas electrónicas, saturando el escudo y permitiendo impactos directos en edificios y zonas residenciales, especialmente en Rejovot, donde varios inmuebles quedaron destruidos.
Analistas describen la estrategia iraní como un ataque de saturación, diseñado para sobrecargar la defensa israelí, generando miedo y pánico entre la población, que por primera vez se sintió vulnerable ante un sistema que hasta ahora parecía infalible. La crisis se amplió a bases estadounidenses y ciudades árabes, con ataques reportados en Jordania y Kuwait, mostrando que el conflicto se intensifica y se vuelve regional.



