China volvió a pronunciarse con firmeza contra la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán y exigió el cese inmediato de las operaciones militares, al tiempo que subrayó que la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de Irán deben ser respetadas, informó este miércoles el portavoz de la XIV Asamblea Popular Nacional.
Durante la Asamblea Popular Nacional (APN) y la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, la principal agenda política de China, dirigentes reiteraron la necesidad de que todas las partes involucradas en el conflicto detengan la violencia y regresen al diálogo y la negociación para salvaguardar la paz y la estabilidad en Oriente Medio.
El portavoz Lou Qinjian afirmó que ningún país tiene derecho a “dominar los asuntos internacionales, dictar el destino de otros países ni monopolizar las ventajas del desarrollo”, y llamó a que se respeten los principios de la Carta de las Naciones Unidas y la igualdad entre estados grandes y pequeños.
China ha manifestado su preocupación por la escalada de la violencia y ha pedido la reanudación del diálogo político como la vía para resolver las tensiones. En declaraciones recientes de la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, se precisó que los ataques de Estados Unidos e Israel carecen de autorización del Consejo de Seguridad de la ONU y violan el derecho internacional y las normas básicas de relaciones internacionales.
Además, Pekín ha señalado que está dispuesto a trabajar con otros países y con la ONU para defender la paz global y promover un multilateralismo auténtico que respete la soberanía y la igualdad de todos los estados. Esta postura se ha mantenido a pesar de la tensa situación, con una posible visita del presidente estadounidense Donald Trump a China prevista para finales de marzo.
China también ha subrayado que las relaciones bilaterales con Estados Unidos se han mantenido “estables y positivas”, aunque insistió en que ambos países deben respetarse mutuamente, coexistir en paz y buscar cooperación mutuamente beneficiosa, sin comprometer sus principios fundamentales sobre soberanía y seguridad.



