El gobierno de China salió en defensa de España luego de las recientes amenazas lanzadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y advirtió que el comercio internacional no debe convertirse en un instrumento de presión política.
Durante una rueda de prensa, la portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, afirmó que “el comercio no debe ser utilizado como arma ni como instrumento”, al ser cuestionada sobre los señalamientos del mandatario estadounidense contra el gobierno español. La funcionaria subrayó que las relaciones económicas deben regirse por el respeto mutuo y las normas multilaterales.
Las declaraciones se producen en un contexto de tensiones diplomáticas tras los posicionamientos de España en temas internacionales que han generado fricciones con Washington. Pekín enfatizó que las disputas comerciales deben resolverse mediante el diálogo y no mediante amenazas o medidas coercitivas.
En la misma comparecencia, Mao Ning reiteró la postura de China frente a la situación en Medio Oriente y sostuvo que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán “violan el derecho internacional”. La diplomacia china ha condenado estas operaciones militares desde su inicio y ha pedido el cese inmediato de las hostilidades.
El pronunciamiento de Pekín refuerza su discurso en favor del multilateralismo y el respeto a la soberanía de los Estados, al tiempo que marca distancia frente a la estrategia estadounidense en materia comercial y de seguridad internacional. Entretanto, la tensión diplomática continúa escalando en distintos frentes geopolíticos.



