El Tribunal Electoral de la Ciudad de México revocó el acuerdo interno del PAN con el que se pretendía dar por cumplidas las sanciones contra el exdiputado local Jacobo Manfredo Bonilla Cedillo, acusado de ejercer violencia política contra una militante. La resolución frenó el intento del partido de cerrar el caso mediante medidas consideradas insuficientes.
La Comisión de Justicia del PAN había considerado que el exlegislador podía dar por cumplida la sanción con acciones como tomar un curso de perspectiva de género. Sin embargo, el tribunal determinó que el acuerdo debía revocarse y ordenó revisar nuevamente el cumplimiento efectivo de las medidas impuestas.
El caso se originó tras denuncias de una militante que acusó al exdiputado de hostigamiento que comenzó en comunicaciones digitales y escaló a conductas físicas. Las autoridades clasificaron los hechos bajo la figura de violencia política contra las mujeres en razón de género.
El tribunal determinó que el órgano interno del partido no verificó adecuadamente el cumplimiento de las sanciones y que incluso algunas de las medidas consideradas se realizaron antes de la resolución que las ordenaba, lo que vulnera los principios de legalidad y certeza jurídica.
Con la resolución, el PAN deberá emitir un nuevo pronunciamiento y garantizar que las medidas impuestas al exdiputado se ejecuten de forma completa y efectiva.



