El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán confirmó la muerte de su presidente, Ali Larijani, tras un ataque aéreo en Teherán que previamente había sido atribuido por Israel.
En un comunicado, el organismo iraní señaló que Larijani murió junto a su hijo adoptivo, Morteza Larijani, y su jefe de seguridad, el general Seyyed Vahid Fatemi Nejad, quienes se encontraban con él al momento del ataque.
Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica también confirmó la muerte del comandante de la fuerza paramilitar Basij, Gholamreza Soleimani, durante los mismos bombardeos en la capital iraní.
Las autoridades de Irán calificaron el ataque como un “asesinato cobarde” y responsabilizaron al gobierno de Estados Unidos y al “régimen sionista”, en medio de la creciente escalada militar en la región.



