El Gobierno de Israel expresó su preocupación ante la posibilidad de que EE.UU. e Irán cierren un acuerdo que no obligue a Teherán a retirar su uranio enriquecido, según reportes del Canal 12 y The Times of Israel. Una fuente de seguridad israelí advirtió que, de concretarse, cualquier afirmación de reducción de capacidades nucleares sería falsa y se trataría de un “fracaso rotundo”.
El primer ministro Benjamín Netanyahu indicó que, pese a las conversaciones con Donald Trump, Israel continuará atacando objetivos iraníes y libaneses para garantizar la protección de sus intereses estratégicos y la neutralización de amenazas.
Desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, más de 1.300 civiles han muerto en Irán y alrededor de 18.000 han resultado heridos, mientras que miles de infraestructuras civiles, hospitales y escuelas han sido destruidas o gravemente dañadas.
Como represalia, Teherán ha lanzado misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en Oriente Medio, además de bloquear casi por completo el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio global de petróleo y gas, lo que ha generado un aumento en los precios de los combustibles.



