A un mes del inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, el presidente Donald Trump enfrenta dificultades para contener un conflicto que él mismo impulsó, mientras intenta combinar amenazas militares con llamados a la negociación.
Washington ha planteado una propuesta de 15 puntos para poner fin a la guerra, que incluye el levantamiento de sanciones a cambio de que Irán limite su programa nuclear y su arsenal de misiles. Sin embargo, Teherán rechazó la iniciativa al considerarla excesiva y exigió el fin de los ataques, reparaciones y garantías para evitar nuevas agresiones.
En medio de la tensión, países como Pakistán, Omán y Turquía han intervenido como mediadores en conversaciones indirectas, mientras crece la presión internacional para frenar la escalada.
Pese a los intentos diplomáticos, Israel ha advertido que intensificará sus ataques, profundizando las diferencias con la estrategia de Washington y complicando aún más una salida negociada al conflicto.



