Los agricultores de Estados Unidos planean sembrar menos maíz y más soya este año debido al aumento en los precios de fertilizantes y combustibles provocado por la guerra contra Irán, informó el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
De acuerdo con el reporte publicado en Chicago, los productores enfrentan costos cada vez más altos, particularmente en cultivos como el maíz y el trigo, que requieren fertilizantes más caros que la soya. Esta situación ha llevado a muchos agricultores a modificar sus planes de siembra.
El USDA estima que los agricultores sembrarán alrededor de 95.3 millones de acres de maíz, una reducción frente a los 98.8 millones del año pasado, mientras que la superficie de soya crecería a 84.7 millones de acres.
Analistas advierten que la cifra podría bajar aún más. Jake Hanley, de Teucrium Trading, señaló que el impacto del encarecimiento de fertilizantes aún no se refleja completamente en las estimaciones.
El conflicto en Medio Oriente también ha afectado el suministro global de nitrógeno, clave para la producción agrícola, lo que añade presión a un sector ya golpeado por precios bajos, mayores costos operativos e incertidumbre comercial derivada de las políticas del presidente Donald Trump.
Tras el anuncio, los precios del maíz, la soya y el trigo subieron en la Bolsa de Chicago, ante la expectativa de menor producción y mayor demanda en los mercados internacionales.



