El proyecto reducirá traslados de hasta 45 a 15 minutos y beneficiará a miles de automovilistas en una de las zonas más transitadas.
La ciudad de Tijuana dio inicio a uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de su historia: la Supervía Bajacaliforniana / Viaducto Elevado SUBE-T, una obra destinada a transformar la movilidad urbana y fortalecer la conectividad en la región.
El arranque fue encabezado por la Gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda, junto al alcalde Ismael Burgueño Ruiz, como parte de una estrategia alineada con el proyecto nacional impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La obra conectará el distribuidor vial Morelos con la Garita de Otay, una zona clave por su alto flujo vehicular y actividad económica. Se estima que permitirá reducir los tiempos de traslado de hasta 45 minutos a solo 15, beneficiando a más de 100 mil vehículos diarios.
El viaducto contará con 12 kilómetros de longitud, seis carriles elevados (tres por sentido), además de múltiples accesos y salidas para agilizar la circulación. También incluirá un carril preferente para transporte público con 15 estaciones, apostando por una movilidad más incluyente.
Con una inversión de 20.5 mil millones de pesos, bajo un esquema totalmente privado, el proyecto se perfila como el más grande en infraestructura vial en la historia de Baja California. Su construcción está prevista en un periodo de 33 meses.
Además de mejorar la movilidad, la supervía busca reducir la congestión y las emisiones contaminantes, en línea con una visión de शहर más ordenada, eficiente y sustentable.


