Autoridades y reportes señalan que el proceso legal se debe a una falta en normativa aérea, no a una detención arbitraria.
Los mexicanos Julio Ibáñez y Danny García fueron detenidos el 18 y 19 de marzo en Johannesburgo tras volar un dron en una zona restringida cercana a una escuela judía, lo que activó protocolos de seguridad por posible riesgo.
De acuerdo con la información disponible, ambos permanecieron cinco días en prisión, hasta que se cubrió una fianza que les permitió continuar el proceso en libertad condicional, bajo esquema de detención domiciliaria.
Actualmente, no pueden salir del país hasta que se resuelva su situación jurídica, derivada de una presunta violación a la legislación aeronáutica sudafricana.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores ha brindado asistencia consular desde el inicio del caso, incluyendo contacto con autoridades locales, apoyo legal y comunicación con sus familias.
Las versiones oficiales descartan que se trate de una detención injustificada y apuntan a que el caso sigue un proceso legal ordinario conforme a la normativa vigente en ese país.



