China lanzó una fuerte respuesta a Marco Rubio y a Estados Unidos, al asegurar que las acusaciones sobre la detención de buques panameños “carecen de fundamento” y revelan un intento de Washington por tomar el control del Canal de Panamá, una de las rutas comerciales más importantes del mundo.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, afirmó que las reiteradas acusaciones estadounidenses buscan justificar presiones políticas y económicas. Además, cuestionó quién está realmente afectando la neutralidad del canal y la estabilidad de las cadenas de suministro globales.
La tensión crece en medio de la disputa por la influencia económica en América Latina, donde el canal se ha convertido en un punto clave entre Washington y Beijing. Mientras Estados Unidos acusa a China de usar presión económica, el gobierno chino sostiene que la verdadera intención estadounidense es ampliar su control estratégico sobre la vía marítima.



