martes, 21 abril 2026
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América Latina y Canadá lideran el comercio ilegal de cigarros; pérdidas superan 8,500 millones de dólares

América Latina y Canadá se consolidaron como el epicentro mundial del comercio ilícito de cigarros, con pérdidas fiscales por 8,500 millones de dólares durante 2025, de acuerdo con el informe Illicit cigarette consumption in Latin America and Canada: Results for the calendar years 2021–2025, elaborado por KPMG.

El estudio señala que el 31.9% de los cigarros consumidos en la región fueron ilegales, más del doble del promedio mundial estimado en 15%, lo que confirma la magnitud del fenómeno y su impacto directo en la capacidad fiscal de los Estados.

Los resultados, realizados por KPMG LLP en nombre de Philip Morris Products S.A., destacan que el comercio ilícito de tabaco tiene un carácter estructural en la región. Brasil concentra el mayor mercado ilegal por volumen e impacto fiscal, mientras que Panamá y Ecuador registran niveles superiores al 80% de consumo ilegal.

En México, el comercio ilícito de cigarros también se posicionó como un riesgo fiscal, sanitario y de seguridad, con pérdidas estimadas en 1,300 millones de dólares en 2025. Según el reporte, el 23.3% de los cigarros consumidos en el país provino del mercado ilegal, es decir, uno de cada cinco.

El documento advierte que el endurecimiento fiscal y las regulaciones más estrictas no eliminaron la demanda, sino que la desplazaron hacia canales ilegales, donde los productos son más baratos y carecen de controles sanitarios. Marco Hannappel, presidente para Latinoamérica y Canadá de Philip Morris International, señaló que estos informes permiten visibilizar el problema y promover soluciones basadas en innovación tecnológica y análisis de datos.

Además del impacto fiscal, el comercio ilícito de cigarros representa un desafío para la salud pública y la seguridad, al fortalecer economías criminales y redes de contrabando que operan en distintos países de la región. El estudio concluye que los recursos perdidos podrían destinarse a infraestructura social estratégica, pero actualmente terminan alimentando circuitos ilegales que debilitan la capacidad fiscal de los gobiernos.

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