Mientras el Gobierno federal reafirma la soberanía nacional frente a presiones externas, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, perfila una estrategia que permitiría la presencia de agencias de seguridad estadounidenses en territorio estatal.
De acuerdo con declaraciones de Gilberto Loya Chávez, titular de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, la llamada Torre Centinela “está abierta para la presencia eventual y eventualmente permanente” de corporaciones como el FBI, la DEA y la CBP.
El funcionario explicó que, en una primera etapa, la colaboración se plantea en términos de intercambio de información, pero reconoció que ya se desarrollan gestiones para escalar este nivel de coordinación, incluso hacia una presencia más constante de estas agencias, en espera de autorizaciones por parte de la cancillería.
Las declaraciones han encendido el debate sobre los límites de la cooperación internacional en materia de seguridad y el papel de los gobiernos estatales frente a temas que involucran soberanía nacional, especialmente en un contexto donde la administración federal ha reiterado su postura contra cualquier tipo de injerencia extranjera.



