El Titular del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, Jorge Alberto Mendoza Sánchez, anunció que el Tren Suburbano pasará a control total del Gobierno de México, convirtiéndose en un sistema de transporte público “del Pueblo”.
Durante la Mañanera del Pueblo, el funcionario explicó que, tras un acuerdo con los accionistas privados, el Estado mexicano alcanzará el 100% de la propiedad del tren, consolidando así un activo estratégico para la movilidad en el centro del país.
El Tren Suburbano, que conecta la Ciudad de México con el Estado de México, es uno de los sistemas de transporte más relevantes de la zona metropolitana. Opera desde 2008, cuenta con 27 kilómetros de longitud y siete estaciones, que van de Buenavista a Cuautitlán, con un tiempo de recorrido aproximado de 25 minutos.
Además, el servicio tiene una alta frecuencia: cada cinco minutos en horas pico y cada 20 minutos en horarios de menor demanda, lo que lo convierte en una opción clave para millones de usuarios. Tan solo en 2025, registró 45.1 millones de pasajeros.
Mendoza Sánchez subrayó que este sistema no solo fue financiado por privados, sino también con recursos públicos, destacando una inversión de 11 mil millones de pesos del Fondo Nacional de Infraestructura, además de financiamiento del propio Banobras.
Antes del acuerdo, la estructura accionaria estaba distribuida entre la empresa española Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles con el 43.4%, Omnitrend con el 7.6%, y el Fondo Nacional de Infraestructura con el 49%.
“Por eso era muy importante llegar a un acuerdo común con estas empresas para que el gobierno mexicano tomara control del activo (…) vamos a llegar hasta el 100% y así este tren se convierte en un tren del pueblo de México”, señaló.
El funcionario también destacó que el Tren Suburbano será clave como punto de partida para nuevas rutas ferroviarias, incluyendo la conexión hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, así como futuros proyectos hacia Pachuca y Querétaro.
Con esta decisión, el Gobierno federal refuerza su estrategia de recuperación de infraestructura estratégica, apostando por un modelo de movilidad pública, integrada y de largo alcance.



