La Organización Mundial de la Salud advirtió un aumento en los ataques contra hospitales, clínicas y personal médico desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, una escalada que ha puesto bajo mayor escrutinio las operaciones militares israelíes en la región.

De acuerdo con el organismo, las agresiones contra infraestructura sanitaria pasaron de 3.7 a 4.3 ataques diarios a nivel global, mientras en zonas como Líbano, Gaza e Irán los daños al sistema de salud se han multiplicado. La OMS alertó que cuando más se necesita atención médica, es justamente cuando está siendo atacada.
El organismo documentó cierres de hospitales, daños a centros médicos y agresiones contra trabajadores sanitarios, mientras la Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha señalado que ataques contra civiles y personal médico podrían constituir crímenes de guerra.
En Gaza solo un hospital opera plenamente, mientras en Líbano e Irán continúan las afectaciones a la infraestructura sanitaria. Para la OMS, el patrón es alarmante: la guerra no solo golpea a la población civil, también está poniendo bajo asedio al derecho mismo a la salud.




