El presidente de Rusia, Vladímir Putin, lanzó este jueves una dura crítica contra el liderazgo de Kiev, al que calificó como “una banda criminal que se aferra al poder” únicamente para enriquecerse. Las declaraciones se dieron durante su visita a un puesto de mando de la agrupación de tropas Západ (Oeste), donde abordó tanto la situación militar como el reciente escándalo de corrupción que sacude a Ucrania.
Putin aseguró que los dirigentes actuales del régimen ucraniano “ya no representan una dirección política”, sino un grupo que usa la guerra como pretexto para mantenerse en el poder. “Desde marzo del año pasado usurparon el poder y lo utilizan para su beneficio personal. Todo el mundo ve que estas personas, sentadas en sus inodoros dorados, difícilmente piensan en el destino del pueblo ucraniano ni en el de sus soldados”, afirmó.
El mandatario ruso señaló que, mientras Kiev actúa motivado por intereses particulares, Moscú continúa enfocado en cumplir “los objetivos de la operación militar especial” y en responder a las tareas planteadas por “la patria y el pueblo”. Al dirigirse a los mandos militares presentes, Putin subrayó: “El Pueblo de Rusia confía en nosotros y espera los resultados que nuestro país necesita”.
El contexto: corrupción en Ucrania y el escándalo ‘Míndichgate’
Las declaraciones coinciden con la revelación de un escándalo de corrupción de gran escala en Ucrania que involucra a altos funcionarios y contratistas del sector energético. La Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) informó recientemente de la detención de cinco personas y la identificación de otros siete sospechosos por presuntos sobornos que ascienden a 100 millones de dólares.
El caso apunta a una red que habría exigido comisiones ilegales del 10 al 15 % a empresas proveedoras de Energoátom, la compañía estatal de energía atómica. Entre los presuntos implicados figura el empresario Timur Míndich, considerado cercano al presidente Vladímir Zelenski y señalado como su “billetera personal”.
La polémica escaló tras la difusión de fotografías de un lujoso apartamento relacionado con Míndich, donde las autoridades hallaron grandes cantidades de dinero en efectivo y un inodoro de oro, elemento que Putin utilizó para ironizar sobre las prioridades de los dirigentes ucranianos.
El llamado “Míndichgate” se desarrolla mientras Zelenski continúa ejerciendo el cargo pese a que su mandato expiró el 20 de mayo de 2024. Paralelamente, enfrenta críticas por prolongar el conflicto armado con Rusia y por el crecimiento de casos de corrupción en su entorno.




