La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo manifestó su confianza en el inicio de las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al asegurar que el objetivo del gobierno mexicano es alcanzar acuerdos sólidos que brinden certeza a las inversiones y estabilidad a la región, por lo que llamó a evitar especulaciones sobre el futuro del convenio.
Al referirse al contexto comercial internacional, Sheinbaum afirmó que México mantiene una visión optimista respecto a un resultado favorable. Señaló que, así como Canadá ha diversificado sus relaciones comerciales —incluida su vinculación con China—, México también sostiene buenas relaciones con ese país asiático y con otras economías, aunque precisó que se aplican aranceles a naciones con las que no existen acuerdos comerciales formales, como China y Corea.
En un balance de la relación con Estados Unidos a un año del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la mandataria reconoció que la política arancelaria ha modificado las dinámicas comerciales a nivel global. No obstante, subrayó que México busca mantener una relación bilateral basada en el respeto mutuo, con la defensa irrestricta de la soberanía y del territorio nacional como principios centrales.
“Buscamos una relación de respeto a México, a nuestra soberanía y a nuestras decisiones, y al mismo tiempo una relación de respeto hacia Estados Unidos”, afirmó, al reiterar que una de las prioridades de su gobierno es la defensa de las y los mexicanos que residen en el país vecino del norte. Enfatizó que la política exterior mexicana se define con base en principios propios y no por presiones externas.
Al profundizar en el contexto del T-MEC, Sheinbaum se refirió al reciente cierre de la planta automotriz de General Motors en Ramos Arizpe, Coahuila, y explicó que la decisión estuvo vinculada a su enfoque en la producción de vehículos eléctricos. Recordó que durante la administración de Joe Biden existían estímulos para este tipo de manufactura, los cuales fueron cancelados por el actual gobierno estadounidense.
No obstante, destacó que, de manera paralela, General Motors anunció una inversión de mil millones de dólares en México, lo que refleja la confianza de la empresa en el país. Añadió que, en el caso de Coahuila, el gobierno federal trabaja de forma coordinada con las autoridades estatales en diversos frentes, entre ellos la atención al conflicto de Altos Hornos de México, cuya resolución legal —incluida la subasta de la planta— está en manos del Poder Judicial y resulta clave para la economía de la entidad.




