Ryan Wedding, ex snowboarder olímpico canadiense, fue capturado tras varios meses de búsqueda internacional, acusado de encabezar una red transnacional de tráfico de drogas con presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, así como de ordenar múltiples asesinatos para proteger su operación criminal.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, Wedding habría pasado del alto rendimiento deportivo a dirigir una estructura capaz de mover toneladas de cocaína hacia Estados Unidos y Canadá, utilizando rutas sofisticadas y redes de protección criminal. El FBI, que ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura, lo calificó como “una versión moderna de Pablo Escobar” por el alcance y la violencia asociada a su presunto imperio.
La detención representa un golpe relevante contra el narcotráfico internacional y abre un proceso judicial que podría revelar nuevas conexiones entre el crimen organizado y redes criminales en América del Norte. Las autoridades señalaron que las investigaciones continúan y que Wedding enfrentará cargos graves relacionados con narcotráfico y homicidio, mientras se define su situación legal.




