El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno controla la industria petrolera de Venezuela y que se ha quedado con el crudo incautado a al menos siete buques interceptados, el cual, dijo, ya está siendo procesado en refinerías estadunidenses, principalmente en Houston. Las declaraciones fueron publicadas en una entrevista con The New York Post y han generado fuertes críticas por lo que analistas califican como una apropiación abierta de recursos de otro país.
“Digámoslo así: ellos no tienen petróleo. Nosotros nos quedamos con el petróleo”, declaró Trump, al afirmar que Washington ahora gestiona tanto la distribución como los ingresos del crudo venezolano. El mandatario no reveló la ubicación de los buques incautados, pero confirmó que el petróleo ya está siendo refinado en territorio estadounidense.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales, el Pentágono interceptó al menos siete petroleros vinculados a Venezuela como parte de una estrategia para tomar control de los flujos energéticos del país sudamericano. Trump también afirmó que su administración impulsa un plan de inversión de hasta 100 mil millones de dólares con grandes petroleras para “reparar y modernizar” la industria venezolana, lo que críticos consideran un intento de legitimar el control extranjero sobre los recursos de Caracas.
Información de Bloomberg señala que Washington ya mantiene conversaciones con Chevron y otros productores para aumentar rápidamente la producción de crudo en Venezuela, utilizando tecnología y equipos estadunidenses. Con ello, Trump ha dejado claro su objetivo de que compañías de su país perforen y exploten los yacimientos venezolanos, profundizando las acusaciones de saqueo y apropiación de recursos estratégicos.




