Organizaciones estudiantiles y sindicales iniciaron este viernes una jornada nacional de protestas y huelgas contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en rechazo a la presencia de agentes federales en Minnesota y a la ofensiva migratoria impulsada durante la administración de Donald Trump.
Las movilizaciones se detonaron tras los tiroteos fatales de dos ciudadanos estadunidenses, Alex Pretti y Renee Good, ocurridos en Mineápolis durante operativos de ICE, hechos que provocaron indignación pública y llamados a la retirada inmediata de las fuerzas federales de inmigración.
El día nacional de protesta incluyó paros estudiantiles y docentes desde Arizona hasta Georgia, en medio de mensajes contradictorios del gobierno federal sobre el futuro de la llamada Operación Metro Surge, que desplegó alrededor de tres mil agentes federales en el área metropolitana de Mineápolis como parte de una ofensiva contra la inmigración.
En barrios cercanos a los lugares donde murieron Good y Pretti, maestros y personal escolar marcharon con pancartas contra ICE, utilizando megáfonos para exigir que los agentes abandonen la ciudad. Un profesor que participó en la movilización afirmó que el objetivo es “enviar un mensaje al resto del país para que se organice y resista”, ante lo que calificó como una invasión federal agresiva.
Las protestas se extendieron mucho más allá de Minnesota. El sitio nationalshutdown.org convocó a un paro bajo la consigna “No al trabajo. No a la escuela. No a las compras. Dejen de financiar al ICE”, con acciones programadas en 250 puntos de 46 estados, incluyendo ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Chicago y Washington.
En Georgia, estudiantes de al menos 90 escuelas secundarias anunciaron salidas masivas de las aulas; en Colorado, escuelas públicas cerraron por la ausencia prevista de docentes y alumnos; mientras que en Tucson, Arizona, al menos 20 escuelas suspendieron clases ante la expectativa de ausencias generalizadas.
Las movilizaciones reflejan un creciente rechazo social a las redadas migratorias y al uso de fuerza letal por parte de agentes federales, así como un llamado nacional a frenar el financiamiento y la expansión de ICE.




