El director del Instituto Nacional de Estadística y Censos de Argentina (INDEC), Marco Lavagna, presentó su dimisión luego de que el Banco Central de la República de Argentina (BCRA) reconociera que, al aplicar el nuevo modelo del Índice de Precios al Consumo (IPC), los niveles de inflación registrados en los últimos dos años habrían sido significativamente más elevados de los oficialmente informados. El reconocimiento del BCRA abrió un fuerte debate público sobre la confiabilidad de las estadísticas oficiales y el manejo político de los indicadores económicos.
“Marco Lavagna presentó hoy su renuncia al INDEC y lo comunicó dentro del Instituto”, detalló una portavoz del INDEC citada por la emisora Radio Mitre, confirmando así la salida del funcionario en medio de la polémica. La renuncia se produce en un contexto de creciente presión mediática y política, tras conocerse que el nuevo esquema metodológico del IPC reflejaría con mayor fuerza el impacto de la inflación real en el bolsillo de los ciudadanos. Lavagna comunicó su renuncia apenas ocho días antes de la publicación del nuevo IPC, prevista para el 10 de febrero.
Desde la Presidencia argentina señalaron que, de manera provisional, el organismo quedará bajo la responsabilidad del actual director técnico del INDEC, Pedro Lines, mientras se define el futuro de la conducción institucional y la continuidad del nuevo modelo estadístico.
El nuevo IPC llevaba varios meses listo para su implementación, pero según distintas versiones Lavagna habría decidido postergar su puesta en marcha para evitar que los nuevos datos influyeran en el clima político y electoral reciente.
Esta decisión generó críticas tanto desde sectores de la oposición como desde ámbitos técnicos, que cuestionaron la falta de transparencia en la difusión de cifras clave para la economía nacional.


