El Presidente de Colombia, Gustavo Petro, arribó este martes a la Casa Blanca para sostener una reunión con el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, en un encuentro marcado por meses de tensiones diplomáticas y diferencias de enfoque en temas clave de la agenda bilateral.
Petro, primer Presidente de izquierda en la historia reciente de Colombia, llegó al complejo presidencial para dialogar sobre migración, política antidrogas, cooperación regional y relaciones económicas, con la intención de reencauzar el vínculo entre ambos países desde una perspectiva de respeto y soberanía.
De acuerdo con su equipo, el Mandatario colombiano busca colocar en la conversación un cambio de paradigma en la política de drogas, con énfasis en la salud pública, el desarrollo social y la atención a las causas estructurales de la violencia.
La reunión se realiza en la Oficina Oval y forma parte de un esfuerzo por abrir canales de diálogo directo pese a las diferencias ideológicas entre ambos gobiernos.
Petro ha defendido una agenda centrada en la paz, la justicia social y la integración latinoamericana, y ha señalado que la relación con Estados Unidos debe construirse sin subordinación y con cooperación mutua.
El encuentro es seguido con atención en la región por su posible impacto en la política hemisférica y en los nuevos equilibrios del diálogo entre Washington y gobiernos progresistas de América Latina.


