El Presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció la existencia de un presunto plan para atentar contra su vida y sabotear la reunión bilateral que sostuvo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 3 de febrero en la Casa Blanca, en Washington.
Durante una sesión del Consejo de Ministros realizada en la ciudad de Montería, el Mandatario aseguró que un general de la Policía Nacional, quien ya fue retirado de su cargo, habría recibido la orden de introducir “sustancias psicoactivas” en su vehículo oficial con el objetivo de afectar el encuentro con el gobierno estadounidense.
Petro afirmó que el supuesto plan incluyó una serie de maniobras que pusieron en riesgo su vida la noche previa al evento. Relató que, al intentar aterrizar el helicóptero presidencial, no se encendieron las luces del lugar previsto, lo que obligó a la aeronave a desviarse y permanecer varias horas sobre el mar para evitar un posible ataque. “Vengo escapándome de que me maten”, declaró el jefe de Estado.
El presidente sostuvo que, ante estos hechos, ordenó la salida del general implicado, al considerar que actuaba bajo una “misión extraña”, y reiteró que el objetivo central era “destruir la reunión con Trump”.
Hasta el momento, no existen pronunciamientos oficiales de la Fiscalía General de Colombia ni de las fuerzas de seguridad que confirmen o desmientan las denuncias del mandatario.
Desde 2024, Gustavo Petro ha señalado de manera reiterada la existencia de planes para atentar contra su vida o desestabilizar su gobierno, en un contexto de alta polarización política en el país.



