La salud de niñas, niños y adolescentes es un pilar fundamental para garantizar el ejercicio pleno del derecho a la educación y el desarrollo social del país. En la Cuarta Transformación, el bienestar dejó de ser un privilegio para convertirse en una responsabilidad del Estado. Bajo esta convicción, la estrategia “Vive saludable, vive feliz” se consolida como una política pública integral que reconoce que no hay aprendizaje posible sin condiciones dignas de vida.
Impulsar hábitos saludables desde la escuela es una decisión estratégica. Significa atender las causas que históricamente han limitado el desempeño escolar: problemas de salud no detectados, deficiencias visuales, mala alimentación y falta de activación física. La escuela se reafirma así como un espacio de cuidado, prevención y acompañamiento, cercano a las comunidades y sensible a sus realidades.
Esta estrategia, promovida por la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, responde a una visión preventiva y de atención temprana que coloca en el centro a las y los estudiantes. No se trata solo de atender enfermedades, sino de garantizar un desarrollo integral que impacte positivamente en su trayectoria educativa y en su proyecto de vida.
Los resultados dan cuenta de la magnitud del esfuerzo. “Vive saludable, vive feliz” ha llegado a más de 66 mil escuelas en todo el país y ha permitido la valoración de 8.3 millones de estudiantes. Estas acciones fortalecen la cultura de la prevención y el autocuidado, y generan información clave para construir políticas públicas con enfoque territorial y de justicia social.
Un factor determinante ha sido el trabajo interinstitucional entre la Secretaría de Educación, el IMSS, IMSS Bienestar, el Sistema Nacional DIF y la Secretaría de Salud. Esta coordinación refleja una nueva forma de gobernar: sumar capacidades, evitar duplicidades y poner los recursos del Estado al servicio de quienes más lo necesitan.
Asimismo, la colaboración con el sector privado ha permitido ampliar el impacto de la estrategia. La entrega de más de 2 millones de lentes gratuitos a niñas y niños no solo mejora su salud visual, sino que incide directamente en su desempeño escolar y en la igualdad de oportunidades dentro del aula.
“Vive saludable, vive feliz” es muestra de que cuando el bienestar se asume como un derecho y no como un beneficio condicionado, las políticas públicas transforman realidades. Fortalecer estas acciones es clave para consolidar un modelo educativo humanista, preventivo y cercano a la gente, donde la salud sea el punto de partida para aprender, crecer y vivir mejor.




