Gaza enfrenta una nueva crisis de hambre tras el cierre total de todos los cruces impuesto por Israel mientras atacaba a Irán, poniendo en riesgo la vida de 2 millones de personas. Los precios de alimentos básicos se disparan, los suministros de harina y paquetes de ayuda se agotan, y organizaciones humanitarias alertan que las reservas actuales durarán apenas días.
Gaza no se muere de hambre.
A Gaza la está matando de hambre Israel. pic.twitter.com/X30kG92mrR— 𝙇𝙤𝙨𝙩 𝙄𝙣 𝙋𝙞𝙩🔻 (@Lostinpit1) January 22, 2026
José Andrés, fundador de World Central Kitchen, advirtió que “nos quedaremos sin comida esta semana”, mientras familias palestinas como la de Um Mohammed Hijazi luchan por sobrevivir tras perder hogares y empleos. El recuerdo de la hambruna previa provoca pánico y desesperación entre la población.
Expertos y organismos internacionales insisten en que Israel, como potencia ocupante, tiene la obligación legal de garantizar alimentos, pero las restricciones impuestas durante la guerra bloquean la ayuda y agravan la emergencia humanitaria. Cada día de cierre intensifica el hambre, la pobreza y el sufrimiento de los civiles, convirtiendo la ofensiva militar en un asedio que amenaza con destruir la vida de millones de inocentes.



